jueves, 16 de octubre de 2014

Sección Series: "Boss" (2011)


Luego de la gran revolución en el mundo de las series ocurrida a partir del año 2004 con el estreno de hitos como Lost y Dr. House, tanto los canales de "cable" (premium) como los de aire buscaron invertir un mayor presupuesto en producciones originales y de calidad cinematográfica.

HBO siempre marcó un camino a seguir desde el estreno de "Los Soprano" (1999-2007), luego le siguieron Showtime, AMC, y finalmente Starz, que para el año 2011 buscaba llegar al reconocimiento de la prensa y el público con una apuesta muy arriesgada.


Para la serie de la que vamos a hablar hoy, "Boss" (2011-2012), la cadena Starz, equivalente a HBO, pero sin el éxito de ésta última, reunió el celebre director y productor de películas independientes Gus Van Sant (ganador de la Palma de Oro en Cannes por "Elefante" (2003)) y la estrella de la comedia de los 90' Kelsey Grammer. 

Grammer fue conocido como el psiquiatra Frasier Crane en la serie éxito Cheers (NBC 1982-1993) y luego como protagonista con el mismo papel en el spin-off (serie surgida del mismo universo ficticio) de Cheers, Frasier (NBC 1993-2004). 

Por lo cual, en el imaginario estadounidense, Grammer era considerado un actor directamente relacionado con la comedia, luego de interpretar el mismo papel durante 20 años consecutivos con múltiples nominaciones y premios.


"Boss" comienza de la manera más inesperada aunque directa para contrarrestrar las dudas acerca de la capacidad dramática del actor principal. El alcalde de una gran ciudad como lo es Chicago, acaba de enterarse que se esta muriendo, y no solo que le queda poco tiempo, sino que el tiempo que le queda va a tener que elegir entre su cordura o el control sobre su cuerpo.

A partir de ese momento todas las acciones del protagonista ponen al espectador al límite para comprender cuanto corresponde a su personalidad y cuanto es producto de la noticia que acaba de recibir. Y bajo esta mecánica los guionistas nos sumergen en las internas del poder y ahí es donde vemos que el personaje de Grammer emerge de manera colosal entre otras interpretaciones. Tal es su despliegue que en su primera temporada ganó el Globo de Oro a mejor actor de drama.

La serie podría considerarse una sucesora de "El Ala Oeste" (1999) de HBO, por la manera de conocer los hilos que mueven al poder, y una predecesora de la genial "House of Card" (2013) emitida por Netflix, también por el desarrollo de un líder político en búsqueda de más poder.

Mientras la serie avanza, vemos un lado más humano del protagonista, aunque también vemos como la política muestra su lado más obscuro, al igual que la prensa, que juega un papel importante como motor de muchos acontecimientos.

Luego de una primera temporada triunfal, con buenos registros de audiencia, premios y nominaciones, en la segunda temporada un arco argumental plano y predecible llevó  durante 10 capítulos a una agonizante cancelación con las tramas principales cerradas, pero con algunas con cabos sueltos.

La recomandamos principalmente por su primera temporada, por la actuación de Kelsey Grammer, y por ser una de las mejores opciones de series dramáticas en Netflix, donde están disponibles las dos temporadas completas.


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